Aquí mando yo!
Esperé 37 años de mi vida el poder decir esa frase, la típica de una mujer con hijos y que aunque suena dictatorial es una de las más oídas en la vida de un hijo.
La felicidad esta hecha de momentos y de saberlos valorar
11 Junio 2008
Esperé 37 años de mi vida el poder decir esa frase, la típica de una mujer con hijos y que aunque suena dictatorial es una de las más oídas en la vida de un hijo.
11 Abril 2008
No sé de dónde salió este escrito, desconozco al autor, pero para mí es cierto y me gusta mucho
Un niño es la verdad con la cara sucia, la belleza con el corte en el dedo, la sabiduría con un chicle en el pelo y la esperanza del futuro con una rana en el bolsillo.
Un niño es una criatura mágica.
Puedes cerrarle la puerta de tu habitación, pero no la de tu corazón.
Puedes sacarle de tu despacho, pero no de tu mente.
Mejor ríndete: es tu amo, tu carcelero, tu jefe y tu maestro.
Pero cuando regreses a casa con tus sueños y esperanzas hechos trizas, él las dejará como nuevas con una simple sonrisa.
17 Enero 2008
Hace poco comenté en un blog que el hubiera no existe, y no me refiero al verbo haber, sino a la acción, a la experiencia que trae o lleva consigo.
3 Enero 2008
El corazón le late rápidamente, las manos le sudan y le recorre una sensación de frío por todo el cuerpo; los sentimientos y las emociones se agolpan…
13 Diciembre 2007
10 Diciembre 2007
El amor es como una mariposa. mientras más lo persigues más te evade; pero si lo dejas volar, regresará a ti cuando menos lo esperas.
El amor puede hacerte feliz, aunque muchas veces duela, sólo es especial cuando se lo entregas a alguien que realmente se lo merece, por lo que hay que tomarse su tiempo y tratar de elegir lo mejor; pues el ser feliz con una persona, no depende solamente de quererse mucho, también importa el tener la misma expectativa de vida, compartir algunos intereses, así que hay que enamorarse con el corazón y la cabeza.
Enamórate, aunque tropieces, se consistente, pero no muy persistente, comparte y nunca seas injusto, entiende y trata de no demandar y sufre, pero nunca mantengas el dolor.
Una cosa triste de la vida es cuando conoces a alguien y te enamoras, sólo para encontrar al final que nunca funcionó y que has perdido años de tu vida en alguien que no valía la pena. Si él o ella no vale la pena ahora, él o ella no valdrá la pena en un año o en 10. Déjalo ir.....
El amor duele cuando terminas con alguien, duele mucho más cuando alguien rompe contigo. Pero cuando la persona que has amado no tiene idea de como te sientes, porque no se ha tomado la molestia de conocerte tal y como eres, duele aún más.
Los corazones rotos duran tanto y como uno desea y cortan tan profundamente como los dejas continuar. El desafío no es como sobrevivir a un corazón roto, sino aprender de el tropiezo; saber levantarse y caminar de nuevo…
10 Diciembre 2007
Hace 8 años que llegué a España con la maleta llena de ilusiones, como dirían en las telenovelas; mucha ropa y un marido recién estrenado; el objetivo, empezar una nueva vida en todos sentidos.
En México dejé familia, amigos y trabajo; 30 años de estabilidad por algo que se llama amor y por lo que hasta el día de hoy me he jugado y seguiré jugándome todas mis cartas y canicas.
Ahora que veo atrás, me doy cuenta de todo lo que ha cambiado mi vida; no ha sido un camino nada fácil, llegar a un país que conoces sólo por referencias, en el que nunca había estado y en el que a pesar de tener el mismo idioma hay muchas cosas que son muy diferentes. Y si a esto hay que añadirle, el vivir con una persona que no es de tu familia, de la cual no conoces todas sus manías y defectos, es aún un poco más difícil.
Recuerdo perfectamente el día en que llegué, un 16 de septiembre de 1999, después de un viaje de más de 14 horas, con escala en Madrid, llegamos a Barcelona, tomamos 2 taxis por el tamaño de las maletas, así que iba sola y sólo tenía la dirección del piso de la familia que nos daría asilo mientras encontrábamos nuestro propio piso; el taxi de él se adelantó y yo no tenía ni la más remota idea de dónde me dirigía, de hecho el taxista me pudo haber secuestrado y yo no me habría dado cuenta. Llegamos a casa de la familia, yo, con un jet lag impresionante y sin haber digerido aún mi nuevo estado civil, sabía de ellos, de la familia, por lo que él me había contado, pero no sabía quién era quién y menos aun que trato tener con ellos.
Al lunes siguiente, mientras él se iba a clase, yo buscaba piso en una ciudad extraña y distinta, donde por cierto, me perdí un día, caminé y caminé sin saber dónde iba, llegué a Plaza España, que no tenía ni idea que existiera; la calle era La Gran Via dels Corts Catalans, que sabía daba a Plaza Cataluña, pero esa parte no la había visto en mi vida, así que busqué el mapa que está en cada parada de autobús y supe dónde estaba, cogí un autobús y me bajé en Plaza Cataluña. Ahora me río, pero en ese momento me sentí la mujer más chinche e infeliz del planeta!
El primer año, fue algo muy extraño y diferente; estar lejos de mi familia y amigos, sin trabajar fue algo muy fuerte; pero siempre encontré el apoyo de el tipo que duerme a mi lado y eso me dio fuerzas y ganas para seguir adelante.
En estos 8 años ha pasado mucho y de todo, ahora vivo en Madrid, mi vida está más que hecha, tan hecha que tengo un hijo de 2 años, que empieza ya a hablar con acento madrileño, soy una “maruja” (ama de casa) al 100% y lo hago muy bien!
Hoy, años después, sigo extrañando a mi familia y a mis amigos, pero mi vida está aquí, donde he aprendido, crecido y madurado como persona, tengo mucho de lo que necesito para ser feliz y se que a pesar de la distancia mi familia siempre está conmigo.
Y a ellos les digo: gracias por estar siempre a mi lado.
5 Diciembre 2007
En nuestro afán y necesidad de crecer y madurar para hacerle frente a la vida, vamos perdiendo la capacidad de asombro ante las cosas pequeñas y simples que nos da el día a día.
Despertar con la ilusión de ver el sol; detenerse a contemplar las hojas que han caído y asombrarse con el atardecer buscando la luna llena en el cielo.
Eso, a los ojos y en la mente de un niño es ¡MAGIA!
¿Dónde hemos dejado todo eso?
Tal vez lo hemos metido en una caja junto con los juguetes que guardamos de cuando éramos niños y que seguramente está juntando polvo en algún rincón de casa de nuestros padres, o quizá lo perdimos en el camino hacia el éxito personal y profesional, como quien pierde las llaves de casa.
Estamos tan inmersos en nuestra “complicada” vida, en la rutina trabajo-vida personal, tratando de encontrar un hueco para poder quedar con los amigos o la pareja; haciendo cuentas para poder llegar a fin de mes y poder pagar el coche, la hipoteca, las tarjetas; que nos estamos perdiendo lo mas simple y sencillo de la vida.
Hace cuánto que no brincamos en los charcos, después de haber estado caminando bajo la lluvia, sin importar si nos hemos ensuciado la gabardina de marca o se nos han llenado los zapatos de barro; que no nos detenemos a ver las miles de formas que puede tener una nube o sentarnos en el banco de un parque a ver pasar a la gente y el tiempo.
¿Tenemos idea de los diferentes tamaños de hoja que puede tener un árbol?
O simplemente hace cuánto que no dejamos salir nuestras emociones, reír por algo simple o llorar porque nos sentimos tristes.
¿Por qué tenemos que perder parte de esa inocencia con la que nacimos?
No digo que vayamos por ahí comportándonos como unos críos de 4 años todo el tiempo, pero por qué no tratar de recuperar esa esencia que seguramente todos aun llevamos dentro.
Hace poco tiempo que me de dado cuenta de lo maravilloso que puede ser mirar una piedra y me lo ha enseñado una personita de tan sólo 2 años, que a través de sus ojos, sus juegos y sus risas ha contagiado mi ser de esa magia que se llama vivir.
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